Kefir: el hermano rebelde y misterioso del yogur

kefir: qué es y propiedades

El kefir es un alimento muy beneficioso para la salud con un cierto componente misterioso, ya que normalmente no se compra sino que se consigue a través de una persona que ya lo tiene. Destaca por sus cualidades digestivas  y suele ser comparado con el yogur y ser uno de sus sustitutos. ¿Quieres saber porque es realmente saludable este curioso producto?

El kefir es un alimento liquido, de textura cremosa y sabor agrio,  procedente de la fermentación de agua o leche por medio de unos hongos de origen caucásico con un aspecto similar al de una coliflor. Muchas veces a estos mismos granulos base se les identifica como kefir. No obstante, estas hongos no se comen si no que son los ‘productores’ de esta suerte de yogur amargo que surge de la leche o de un licor suave que surge del agua, reposadas en el hongo durante 24 horas.Esta masa granulosa está formada por más de 30 cepas de bacterias naturales y beneficiosas para nuestro organismo como el lactobacilus y levaduras, que dan lugar a este proceso de fermentación láctica por una parte y alcohólica por otra.

De ahí que el caldo que surge de la fermentación, de leche o agua en esta esponja, sea buenísimo para aumentar y favorecer el desarrollo por ejemplo de las bacterias de la flora intestinal, sobre todo el kefir lácteo. Además el kefiran, como también se llama a los gránulos del kéfir, tiene un agente antibacteriano que, al mismo tiempo, inhibe el crecimiento de las bacterias infecciosas que pueden tratar de agredirnos. De esta manera potencia la existencia de las buenas, ya que es un gran probiotico, y lucha contra las malas.

De esta manera ayuda a mejorar la digestión y el tránsito intestinal y puede ser tomado por gente que es intolerante a la lactosa, ya que la leche kefirada contiene también la enzima lactasa que se necesita para digerir la lactosa.

Además esta bebida nos proporciona vitaminas B12, B2, D, magnesio, fósforo y calcio. Además aporta vitamina K12, que junto a la D ayuda a la asimilación del calcio, con lo que también ayuda a fortalecer los huesos y a prevenir la osteoporosis.

El kéfir se puede tomar sólo o endulzado y añadirle cereales o cualquier cosa dulce como se hace con el yogur. En el caso del kefir de agua se puede añadir zumos o frutas, pero cuidado con esta bebida, porque ambas contienen cierto grado alcohol que no hay que pasar por desapercibido

Se puede comprar este jugo cada vez en más sitios, pero aún todavía la fabricación es mayoritariamente casera. Es difícil conseguirlo y normalmente se comparte en comunidades (a través de herbolarios o grupos de naturopatia) ya que puede cortar un trozo de uno y dejarlo crecer como los esquejes o hijos de una planta.No obstante, el sentimiento de comunidad y el valor que se le da al kefirán, como también se llama a los gránulos del kéfir, hace que si bucea en internet haya bases de datos de personas dispuestas a enviártelo simplemente si les mandas un sobre y el precio del sello  para la vuelta.

 

Imagen| Simon A. Eugster

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