Tips contra la ansiedad o dejar de darle vueltas al tema

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Los pilares de una buena salud son, además de una dieta  variada  y ejercicio frecuente, el bienestar emocional y mental. Cómo procesamos la información y analizamos el mundo, nuestra forma de pensar y sentir, pueden echar por tierra una salud de hierro. De hecho estar triste, tener una baja autoestima y sufrir ansiedad o depresión, pueden minar nuestras defensas naturales y agotar nuestra energía. De ahí expresiones como ‘estar de bajón’ o ‘morir de desamor’ o ‘de pena’.  Uno de los modos de reincidir en nuestro estado de estrés y de tristeza es el no controlar nuestros pensamientos y emociones, el volver una y otra vez sobre un hecho o sentimiento negativo. Este es el proceso que incide sobre nuestro mal ánimo y es muy común sentirse mal a causa de este pensar cíclico. Hoy os vamos a dar una serie de consejos para que reprogrames este vicio mental.

 

1. Mantente ocupado. Cuando empieces a rumiar algo, cambia de tema buscando alguna actividad que te guste, te ayudará a concentrarte en algo positivo en lugar de negativo.

2. El ejercicio contra el estrés y la ansiedad. Una de las actividades más recomendables para sentirse bien es hacer deporte, y cuanto más esfuerzo implique mejor y aún más si se realiza al aire libre y con otras personas.

3. Busca imágenes de apoyo. Al igual que cuando os hablábamos de trabajar el optimismo y conseguir vuestros propósitos  es  tener imágenes o momentos alegres o felices en vuestra cabeza, esa recuerdo que os hace sonreír. Esa es otra forma de cortar el pensamiento obsesivo: si ves que le das vueltas a algo, corta la corriente y respira con calma mientras rememoras ese instante. También puedes visualizarte haciendo algo que te gusta, que quieres hacer o que te encantaría vivir (siempre que eso sea ‘realista’)

4 Renuncia al pasado y al futuro. Con esto lo que queremos decir es que hay que olvidar lo que ya no tiene remedio e intentar no preocuparse mucho por lo que aún no ha sucedido. Hay que enfocarse en el presente y buscar soluciones a los problemas del ahora y disfrutar de las cosas bonitas de cada momento.

5. Ve paso a paso. Si le damos infinitas vueltas a un problema es porque quizás se nos hace demasiado grande, complicado o difícil. Si no es manejable para nosotros la frustración y el miedo aumenta. Despiecemos y simplifiquemos ese nubarrón en fragmentos manejables y trabajemos en ellos en orden y siempre de uno en uno. Hasta no acabar con el primero, no pienses en el segundo ni trates de ponerte con nada más. Busca lo más simple y ponte en marcha lo más inmediatamente posible, pues cuanto más te demores en empezar más dudas y temores tienen tiempo de surgir.

6. Actúa, aunque sea, como hemos dicho, poco a poco. Demorar lo que nos da miedo es una forma de darles vueltas innecesarias a un problema. Ponte fechas limite aunque sea para cada pasito (sin pasarnos de tranquilidad)

7. Aprende a celebrar. Quizás te obsesionas con algo porque no eres capaz de asumir lo bueno que haces. Hay que saber ver las cosas buenas de nuestra vida y nuestros pequeños logros. No te hagas de menos ya que eso te ayuda a incidir sobre la parte negativa de un problema o de tu vida en general.  Si te has puesto manos a la obra con aquello que te preocupa en unidades  asequibles como te hemos dicho, premíate con cada avance y trata de maximizar los pequeños placeres a tu alcance. Es una buena forma de automotivarte.

8. Escribe o cuenta lo que sientes. Si tienes quien te apoya no dudes en hablar de tus problemas: el mero hecho de contar a otros  nuestras preocupaciones alivia en muchas ocasiones nuestro pesar y oirnos explicar nuestra situación a veces nos ayuda a darnos cuenta que no es para tanto. Eso si, si repites hasta la saciedad la charla de plañidera y has caído en la autocompasión es que este mecanismo no funciona para ti: una de dos has caído en el victimismo o revives el ‘hecho fatal’ de tu pena. Frena el discurso y revisa los puntos anteriores.

El escribir un diario o cualquier texto sobre lo que sentimos nos ayuda a poner distancia y a ser más objetivos y también ayuda a que te desahogues. ¿Nunca has releído un pasaje de tu diario y has pensado que te habías pasado de melodramática?

Busca la compañía de los que te quieren y huye de las personas tóxicas ( aunque estas también te aprecien). La gente que te quiere te ánima, pero quienes te ponen triste o potencian tu ansiedad no son buenos amigos (para nadie)

10. Perdona. Todos cometemos errores y en cierta medida es bueno, ya que nos ayuda a mejorar. No te culpes por cosas del pasado, procesalo como algo que no volverás a hacer y, de la misma manera, perdona a los que te han hecho mal. Ni el rencor ni la venganza te ayudan a avanzar ya que te anclan al pasado, un tiempo que no te va a dar ninguna alegría, ya que ya se acabó y, por otro lado, agota mucha energía. No se trata tampoco de que reinvites en tu vida a personas que te hicieron daño o que no te convenían, se trata de quitarte una losa de encima, de dejarles desaparecer y hace hueco para nuevos amigos.

 

Imagen | pakorn

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